Selecting A New York Escort Service

For years I heard about escort services and many of my friends used them all the time. Mostly as a reward for a job well done, or some goal that was achieved. After all these years I think it was my turn. A simple search and you can find many females that you can meet through a New York escort service like the one that I decided to call last weekend.

When I called I got a sexy voice at the other end of the line asking “how can I help you?” and not quite sure how to answer I said “I’d like to have some company tonight” which lead to a long list of options for the kinds of females that were available that night.

I just really wanted someone cool and fun and that’s basically what I told the lady. She recommended Nina a slim, petite, blue eyed, German, Irish and American party girl that can be over my place in 10 minutes. Oh yeah, that sounds good to me.

5 minutes later and my phone and doorbell was ringing. I answered the phone first. It was Nina and she was at my door. Was she already on my block? how did she get here so fast? All I know is she was so sexy and pretty that I wanted to keep her forever.

We spent the night drinking and dancing and later curled up to watch some movies. She was so much fun and really knows how to have a good time. So for now on, its NewYork 5StarEscorts for me when I need some company. Nina said she is there on weekends so I have just the right time to make with her.…

Cinco meses de presidencia, 6.000 reuniones

 

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Una cifra no apta para euroescépticos. En los seis meses que durará la presidencia de la Unión Europea que ostentará Suecia en el segundo semestre del año se van a celebrar 6.000 reuniones. La cifra fue anunciada por Christian Danielson, el embajador de Suecia ante la UE, y denota para algún centro de estudios de perfil euroescéptico como Open Europe, por supuesto británico, la presencia de una nueva enfermedad. La de la “locura de la reunión”.

Las 6.000 reuniones, teniendo en cuenta que agosto es el mes oficial de vacaciones en el barrio europeo, se traducen en 60 al día.

De todas ella saldrán “contactos muy estrechos” entre administraciones, “espíritu positivo de entendimiento” y el objetivo de hacer “todo lo posible, lo más rápido posible”, para solucionar cualquier problema. Qué menos.

Supongo que la cifra de 6.000 reuniones no está muy lejos de las de otras presidencias. En el caso de los checos, que presiden el Consejo de la UE, de poco parece servir la infraestructura. Cada vez más voces se unen a la crítica contra la República Checa por no ser capaz de manejar el timón en tiempos de crisis económica. Más aún si la comparamos con la hiperactiva UE que Sarkozy dejó (casi a la fuerza) el 31 de diciembre de 2008.

De cara a los medios, las palabras ante el primer ministro Mirek Topolánek y su gestión suelen ser amables. Pero tanta divina reunión que hay todos los días en Bruselas la carga el diablo. Y eso que Topolánek todavía no ha afrontado su primera cumbre.

El arca de Noé de la crisis

 

La viñeta del sueco Siber, ganadora del premio Press Cartoon Europe de este año, expresa muy bien un aspecto de la crisis económica que arrasa EEUU y Europa. “Ante la amenaza del cambio climático, pensamos de buenas a primeras en salvar a la industria del automóvil, que son las principales responsables de la emisión de Co2″, señala Jean Quatremer, periodista y miembro del jurado.

El tercer premio, titulado “Retirada de Rusia” (de Georgia, se entiende), es del holandes Pluis:

080820 - Puis - De Pers - NL - PCE Third Price

El ‘enemigo’ de Europa, de visita en Bruselas

 

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El presidente de la República Checa estaba muy tranquilo. Sabía lo que le esperaba. Sabía a lo que iba. Sonó el himno (de la alegría, la novena de Beethoven), la bandera ondeó, los parlamentarios se pusieron en pie y los ujieres desplegaron el protocolo habitual. Pero ni a Vaclav Klaus, presidente de la República Checa, le gusta la bandera Europea, porque se niega a izarla en su residencia oficial, ni el protocolo de la UE, donde asegura que hay “una gran distancia entre el ciudadano y las instituciones, un déficit democrático, una pérdida de la responsabilidad, decisiones tomadas no por los elegidos, sino por los designados”.

Klaus presume de bandera euroescéptica, de reunirse con los que hacen campaña por el no en el referendum del Tratado de Lisboa, ese tratado dogma para Bruselas, sucesor de la Consitución comunitaria y que apoyan más del 60% de los checos, además del Parlamento. Y él es el jefe de Estado del país que preside la UE hasta junio.

Lo mejor quizás ha sido cómo, en contra de las organizaciones internacionales, la UE, y hasta Greenspan (el nuevo keynesiano), o Bush, el presidente checo dijo que la crisis se debía a que el mercado no es lo suficientemente libre. Vamos, que menos reglas y que se sigan creando productos virtuales.

Los eurodiputados también sabían a lo que iban. Patalearon. Abuchearon. Salieron del hemiciclo a grito de “vergüenza”.

Pero Klaus es peligroso, porque como un converso predica valores como la libertad. En exclusiva.

Yet, over the twenty years since the fall of communism, I have been repeatedly witnessing that the feelings and fears are stronger among those who spent a great part of the 20th century without freedom and struggled under a dysfunctional centrally planned and state-administered economy. It is no surprise that these people are more sensitive and responsive to any phenomena and tendencies leading in other directions than towards freedom and prosperity.

Hillary Clinton: Veni, vidi, vici

 

Hasta el secretario general de la OTAN, el saliente Jaap de Hoop Scheffer, borró el disco duro de su memoria, el “no business as usual” con Rusia con el que nos obsequió en agosto para erigirse en el hilo conductor del cambio. “Espero que los ministros estén de acuerdo conmigo”, aseguró Scheffer como humilde autor de la nueva posición. La Alianza, que busca su papel en un siglo XXI sin URSS, volvió a hablar con Rusia, aunque el Kremlin no se vuelva atrás en el reconocimiento de Abjasia u Osetia del Sur como estados independientes. Aunque presuma orgullosa de la invasión de Georgia. “El mundo ha cambiado desde agosto”, señaló Moratinos a los periodistas, “hay una nueva administración en EEUU”, añadió, por si se nos había olvidado.

Su cabeza visible, repeinada y rubia, es la nueva dama de la diplomacia estadounidense, que habla en nombre de Obama, el presidente al que todos se mueren por conocer y agradar. Llegó, le hizo un guiño a Irán, bendijo las paces con Rusia, firmó algún autógrafo a periodistas entregados y se fue sin pedir oficialmente más tropas para Afganistán, pero sabiendo que se las darán en un plazo exacto de un mes. Como mucho.

Hillary Clinton finaliza en Bruselas, con los “aliados europeos”, un viaje internacional de toma de contacto dentro de sus funciones como Secretaria de Estado. Con anécdotas, como las medidas de seguridad que hacen que su hotel sea secreto o el debate “made in USA” que este viernes mantiene con jóvenes europeos (es decir, adultos de menos de 35 años).

Y el martes, Joe Biden; y el 31 de marzo, Obama. Se multiplican las cumbres y la presencia de un Gobierno de EEUU de impecable imagen, labrada a base de poder blando. Un colega me recordó hace poco que no es muy acertado pensar que Europa haya ganado peso por las reuniones y las buenas formas.

World Builder

World Builder, de Bruce Branit.

After one day of shooting, World Builder was in post production for 2 years. Despite its extremely small artistic team (essentially one guy), the first half of the piece deploys some really believable visual effects to establish a sort of virtual reality version of Illustrator or Maya.

Via ALT1040

Salven el planeta, no a los bancos

 

Greenpeace

Todo fue muy rápido. En unos pocos minutos, Greenpeace había sitiado a la UE. No, no es el inicio de una película con Al Gore como guionista (cobraba demasiado), sino una muestra de que, ante la sobreabundancia informativa, la mejor manera de llegar al destinatario de una información es impactando. Llamando la atención.

Según la organización, fueron 340 los activistas que este martes sitiaron la sede del Consejo de la Unión Europea, en el barrio europeo de Bruselas, para pedir un “rescate para el planeta” a los ministros de Economía de los 27 países de la UE, que dentro celebraban una reunión. Con chubasqueros amarillos y bien prietos, los activistas de Greenpeace taponaron cada una de las entradas del edificio, el mismo día que Joe Biden, vicepresidente de EEUU, se encontraba en la ciudad para reunirse con Javier Solana, jefe de la diplomacia comunitaria, tras una visita al cuartel general de la OTAN.

La Policía, que acudió con equipos antidisturbios y esposas de plástico, tardó dos horas en desalojar la entrada principal del edificio. No hubo heridos, sí forjegeos. Una idea original, una proclama muy clara: “no salven a los bancos irresponsables, salven al planeta”, dirigidos a los ministros de Economía, que decidían su contribución a las negociaciones de la ONU sobre el cambio climático. Resultado: cobertura en toda la prensa europea y un mensaje climático que cala en miles de hogares.

No deja de ser curioso que, una organización con relativamente tan pocos medios, tenga una imagen mucho más marcada en la mente de muchos ciudadanos europeos que el presidente de la Comisión, el Parlamento Europeo o el corpus institucional comunitario, que en junio se presenta a unas elecciones bajo la amenaza de la abstención. Sin duda es por acciones como la de este martes.…

El ejemplo de los muertos

Dice Ramón Lobo, un experto corresponsal del diario El País, que en tiempos de crisis en que los medios tratan de hacer más por menos, en que, ERE que ERE, la profesionalidad de los medios de comunicación se ve diezmada por veterana, abundante o simplemente cara, los periodistas hemos de buscar ejemplo en los muertos, si es preciso.

Aún recuerdo su crónica en directo después de que Colin Powell presentara en el Consejo de Seguridad unas supuestas pruebas de la existencia de armas de destrucción masiva en Irak encerradas en un tubito. Todos los medios de comunicación, norteamericanos y europeos, creyeron la versión del secretario de Estado. Todos, menos Ricardo, que trabajaba para una cadena de televisión llamada Antena 3, devota del Gobierno conservador de José María Aznar. Con esa rotundidad que le caracterizaba en las entradillas, dijo: “Para creer en lo que ha dicho hoy Colin Powell hay que partir de tres axiomas: la CIA nunca miente, nunca se equivoca y los inspectores de Naciones Unidas son unos incapaces”. En la redacción hubo aplausos y vítores; en los despachos de sus jefes, una llamada de La Moncloa.

En La Vanguardia, Rafael Poch reflejaba hace cinco años los últimos momentos y toda una vida de Ortega:

Gracias a los periodistas muertos, el público puede irse enterando de lo que es en realidad ésta profesión, en nuestra democrática y transparente sociedad. Un mundo de censura, autocensura, clientelismo y precariedad laboral. Un medio ambiente mediocre y corrupto, como el de la época de Brezhnev en la URSS. Un universo en el que ascienden los disciplinados y conformistas, con poco margen para el espíritu crítico que surge de la honestidad y de la elemental sensibilidad ante la injusticia.

Ricardo Ortega murió trabajando, en Haití, hace cinco años, tras haber sido marginado en su televisión por su veraz cobertura de la guerra de Irak y directos como el que reseña Lobo.

La canción de Georgia no gusta a Eurovisión

La canción con la que Georgia quería participar en el próximo Festival de la Canción de Eurovisión fue rechazada por los organizadores del certamen, que consideraron “inaceptable” parte de su letra.

El tema de música disco “We Don’t Wanna Put In”, que puede traducirse como “No queremos participar”, suena de la misma manera que “We Don’t Want Putin”, o lo que es igual: “No queremos a Putin”.

Visto en la BBC. La letra es de escándalo. El festival se celebra en mayo en Moscú, menos de un año después de la invasión de buena parte de Georgia por el ejército ruso .